
El suicidio no es un tema lejano. Es una realidad que puede atravesar silenciosamente a quienes más queremos. Y aunque a veces cuesta, hablar salva vidas.
- Si sentís que algo no está bien, hablalo.
- Si alguien te dice que no puede más, quedate cerca.
- Si sos familia, amistad o escuela: tu presencia marca la diferencia.
Desde la escuela, apostamos a formar nuevas generaciones que se reconozcan, se cuiden y se sostengan entre sí. Recordar que pedir ayuda no es debilidad, sino valentía. Que nadie está solo.
Porque educar también es enseñar a mirar con empatía, a escuchar sin juzgar, a construir redes de afecto y contención.